Desde el pasado 30 de enero, España prohíbe la venta de las mascarillas chinas KN95 al considerarlas no homologadas.

En las últimas semanas se ha hablado mucho del uso de las mascarillas FFP2, las más eficaces para poner freno a la pandemia y, sobre todo, mantener la tendencia a la baja de los últimos días en España. Superando ya la tercera ola del coronavirus, el debate de las mascarillas sigue estando sobre la mesa. Países como Austria, Francia o Alemania han puesto las mascarillas FFP2 como obligatorias en lugares públicos tales como el transporte.

En general, son las más recomendadas para lugares cerrados y, sobre todo, con poca ventilación debido a su filtración de partículas, superior al 95% de efectividad. Lo esencial para reconocer si una mascarilla FFP2 está homologada es la garantía de su autenticidad, es decir, que cuente con la aprobación del Reglamento de la UE 2016/425 y por la norma EN149:2001+A1:2009 que podrás encontrar en el envase.

Prohibida la venta de las KN95

¿Y qué pasa con la KN95? Lo cierto es que eran las más habituales en el mercado, sin embargo, desde el pasado 30 de enero de este 2021 su venta su ha prohibido en todo el país. Son mascarillas procedentes de china y que, en España, no se consideraban homologadas. Sí se podrán adquirir otras mascarillas FFP2 en diferentes establecimientos, también procedentes de China y con una correcta homologación, proporcionando la seguridad necesaria para evitar un contagio.

Por ello, una misma mascarilla no podrá tener marcado al mismo tiempo la distinción FFP2 y KN95. Pese a ser el mismo modelo, esta segunda opción ya ha sido descatalogada y no se permite su venta en España. Podrán seguir utilizándose si ya las ha adquirido, teniendo que desecharlas al pasar las ocho horas de vida que tienen. En el mercado podrá encontrar ya otro tipo de opciones, con cuatro dígitos en su envasado que garantizan su homologación. Los más comunes son 2163 y 2834, pero también hay otros como 0161 y 0099.